La luz del mundo alza su ser esbelto
por las anchas rutas del cielo claro,
sendas muy oscuras alumbra al paso,
densidad suya el día pleno.
Al alba madruga presa del tiempo,
y corre desnuda buscando el alto
hermoso misterio del Sol más bravo,
mas se cansa luego y cae en descenso
buscando la siesta que trae la tarde,
café vespertino con tiento toma,
con limón muy agrio, el orujo arde,
y quema el poniente, naranja sola,
cuchillos oscuros hieren su carne,
invisible muerta, nadie la toma



BELLISIMO POEMA, ES UN VERDADERO PLACER PASAR POR TU ESPACIO
UN ABRAZO
gracias lilian y bellísimo que pases tú, besos
Hola
cuanto tiempo sin leerte , es un placer vlverlo a hacer
un besito y que sea mas amenudo , mua.
un beso preciosa, el face book me tiene loco, ¿tú tienes?