La luna presa en una cesta

La luna cae roja simiente fresca,
la luna amarilla torna otra cara,
la dama la mira por la ventana,
la dama la mete en una cesta.
La luna se oculta en noche espesa,
nocturno sin luna que ya no es clara.
La dama se empapa, romances besa,
pura, la luciérnaga brilla en su estampa.
¡Cántame, tú luna, nanas de amor,
susurra a mi oído los versos llenos
que Guillermo escribe para su flor!
Que, si no, la cesta ya no la suelto,
y presa estarás y sin color,
muda y sin órbita ni movimiento.





Mario Hidalga Redondo dijo
Almirante, me vas a perdonar si te digo que no ntiendo el contenido detus versos, cosa natural porque la poesía es, entre otras cosas, metáfora (aquí, todas) y sólo las sabe quien las escribe o quien te conoce a fondo.
De todas formas, si te digo que me gusta tu perfil de marinero vagabundo y en este punto, como amante de la mar que soy, coincido contigo.
Desde mar adentro, saludos
5 Julio 2009 | 11:38 AM