El silencio es largo, tormenta armada

de arena tan muda como las sombras,

laguna profunda de alma callada,

montura que lleva eternas alas.

 

Mas me acolcha puro en sus veladas,

mece mis despojos y los deforma,

 depura lo impuro, lo grande agranda,

es un eco alquímico que no me estorba.

 

Es mi compañero de travesía,

también mi reflejo cuando me callo,

quizás soy yo mismo, mi mediodía.

 

Al alba, libélula,  silencios callo,

nazco a la alegría, oh melodía,

porque tú me cantas como los gallos