HISTORIA DE UNA FLOR NARCISA
Caía la flor tan suspendida
que pena me daba ver la tristeza
de un día sin gloria con agonía.
En una vereda la flor marchita,
ningún caminante paraba a verla,
y ella miraba muy sorprendida
que aquellos andantes así se fueran,
pues, sin su reflejo, no se veía.
De pronto un pastor prendió el talle
de la impura rosa que, por narcisa,
se creía bella en el estante,
trémula cobarde, lloraba espinas
que al pastor pudieran dulces pincharle,
mas baló la oveja, se fue sin prisas.




lilian fernandez dijo
Que bonita narracion como todas las tuyas, pero claro la interpretacion por mi parte es bastante triste.
besos
23 Junio 2009 | 08:32 PM